abrazo y tango: pandemia

La clave del tango: el abrazo. Renunciemos pues al tango y al abrazo de un golpe, renunciemos al bandoneón y al malevaje.

Busquemos en la distancia y la desconfianza una cadencia que nos toque de pronto, una sonrisa que nos desnude y nos ponga colibríes en los tobillos.

No hay, no existe. No se puede.

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