Reescribir el pesado desde el presente permite una comprensión ampliada de la actualidad y un reordenamiento del pasado, la aparición de actores insospechados y una concatenación distinta de los devenires.
Este presente neblinoso, requiere perspectivas. Revisar el pasado es una labor en el examen del ahora.
Revisitar la salud pública a la luz de los antropocenos, implica comprender la agencia de los objetos, la reconfiguración de ecosistemas, la constitución de antromas, los procesos de terraformación, el rol de las ciencias, sus métodos, sus objetos.
Significa que la tradicional historia de la salud colectiva que ha sido predominantemente política, del estado y sus instituciones, renovada en las últimas décadas con cuestiones epistémicas y el reconocimiento de actores subalternos, la historia de los saberes y órdenes discursivos, los gabinetes, laboratorios, expediciones y los estudios de Ciencia y Técnica,, se vuelva una historia que sirva para construir salidas del antropoceno. No se trata de transformar el mundo, la cuestión es emigrar del antropoceno.
Nuestro continente vivió un antropoceno no europeo por más de diez mil años. Los humanos afectaron los ecosistemas, de un modo ligero. Todos los seres efectamos el lugar en que vivimos. Efectos más que afectaciones, pues son de carácter incierto, muchos inesperados, insospechados en la larga secuencia y potenciación, que pueden engendrar.
La oxigenación del planeta, el choque de un meteorito en Yucatán, la erupción volcánica en los traps siberianos, han generado transformaciones aún mayores que las nuestras.
La actual situación planetaria, que más que climática o ambiental, involucra a los vivientes, a los ecosistemas, a ciclos básicos como del agua, el carbono, fosforescente, nitrógeno, merece ser llamada planetario (sus efectos se resienten incluso en regiones extraterrestres, como la basura espacial) y nos pone a los humanos como decisores clave respecto de esos parámetros planetarios dislocados. La principal tarea colectiva que encaramos es cambiar de curso. Incluso en las prácticas de medicina clínica y por supuesto,en la de salud colectiva.

Revisar nuestro pasado bajo esta perspectiva, contribuye a una transformación reflexionada del ejercicio de la medicina.
Este curso, ordena su revisión en cinco momentos. El primero, constituido por el antropoceno ligero de los pueblos originarios. Los cuatro restantes, son fuertes en su impacto y se configuran con
(a) la agriculturización de la vida, la guerra de extermino colonial,
(b) la expansión industrialista basada en el carbón principalmente y la cuestión social,
(c ) la expansión sustitutiva de importaciones y
(d) el gran salto adelante extractivista, automovilista.
El texto de este curso lo descargas aquí