De-carbonizar es de-colonizar


¿Fue nuestra conquista una puerta de emergencia para Europa en crisis ecológica? ¿O como cuenta la historia, fuimos el hallazgo casual y menor en una búsqueda lujosa?¿un interceptor inesperado, unos seres, un continente entrometido en una navegación por especies, oro u otras mercancías?  ¿O los objetos eran sólo una bandera ondeando en un rumbo de expansión territorial para salvar a los imperios? ¿una poussée de esa maladie propia de occidente marcada por la falta de espacio y una insaciable ambición de terrenos por roturar?

Desde el punto de vista migratorio humano, la intervención colonial fue pequeña. Pero como operación de exterminio y sustitución de ecosistemas, abrumadora. La primera fase consistió en despejar el terreno. Eliminarnos como nativos, humanos o no humanos. La administración de suelo europea  había practicado una ecología rapaz, diezmando sus territorios, bosques, suelos. La solución al agotamiento metropolitano parece haber sido la expansión territorial. 

La segunda operación histórica fue energética: revoluciones industriales, revoluciones políticas, revoluciones independentistas. Liberación de potencias contenidas, generación de movimientos cíclicos y amplificadas, definición de ejes. Energía en vez de espacio metropolitano. Pero en ultramar territorio y energía a la vez.

Una salida energética para la repetición de crisis agrícolas, mejorar las productividad de las tierras en problemas,  en medio de una edad del hielo medieval. La teorización proponiendo un cambio de régimen como alternativa fue realizada por los intelectuales de la época, en base a la larga tradición occidental de dar forma a esas crisis. El régimen pastoral, sustentado en las lecciones y formas de la agricultura, tomó la forma republicana.

Lo que hoy tenemos no es una democracia mal preparada para la crisis ecológica.  Es más bien un orden político con una forma de ecología errada, un estilo ecológico fracasado. La democracia considera al planeta sólo a través de la representación electoral de las personas y las decisiones arbitrarias de los representantes electos. Hay en la constitución de las repúblicas una visión de cómo incluir estos problemas Podríamos hablar de ecologías morales, del mismo modo que Edward Thompson hablaba de economías morales. La gestión ingenieril del ambiente tal como se da hoy en la “institucionalidad ambiental” es justamente una ecología moral.

No parece ser que la ecología esté madurando y buscando su incorporación a la democracia republicana actual, a la manera como las cuestiones sociales se incorporaron durante el siglo XIX. La cuestión social fue una cuestión ecológica en su momento, una ecología moral, sólo para humanos occidentales.  El estado benefactor tuvo una ecología política, que posibilitó el salto adelante de los años 50, la dura marca del agotamiento de una civilización.  

Una incorporación ecológica más allá del voto del voto de los votantes y del arbitrio de los votados,  requiere otras formas políticas.

En estos tiempos en que todos dicen ser sustentables, incluidos los depredadores y en que todos están contra las zonas de sacrificio, incluyendo sus administradores, la distinción debe ser realizada entre ecologías  morales, pues nadie puede vivir (o casi nadie) de espaldas a las condiciones ambientales o ecológicas de nuestra vida. 

Cuando se habla de recursos, de explotación o de eficiencia, no se deja de lado ni olvida que existimos sobre un planeta, cuya physis importa. La diferencia está en las valorizaciones que se dan a esa materialidad. Del reconocimiento de límites (lo biológico tiene un óptimo; no es mientras más mejor), a quiénes se incluye en la consideración de terceros: a la biodiversidad, al agua, al aire. O a un número químico, una concentración aceptable, una medida de resumen. Valores y valores, ordenamiento de lo que importa y aquello que no, en forma de cifras.

El estado desarrollista de la segunda mitad del siglo XX tenía su ecología moral. La impuso. Roturó territorios, arrinconó gente, acorraló pobres. Hoy lo hace del mismo modo. No veo una solución de continuidad entre ese estado desarrollista y el neo liberal de hoy.  

De-carbonizar es de-colonizar y viceversa. Salir de la imposibilidad de pensarnos de otro modo. Salir del “no me logro imaginar”.

Buscamos como una aguja en un pajar una hilacha que revele el tejido mal costurado, el paño colectivo mal hilado. Intentamos producir un micronistagmo operando de manera colectiva, que permita ver la diferencia, salir de lo que Benjamín Subercaseux llamaba la mirada acostumbrada, la tiranía de lo evidente. 

Lo que buscamos no son brechas entre palabras. Sino paradojas entre cosas. 

¿Cómo ordenar nuestro cuadernos de tareas?

A la manera clínica, tratando de identificar los problemas en un orden, resumiéndolos, practicando un reduccionismo que nos permita apostar por las más importantes.

Es verdad que cuando las enumeramos parece ser más de cien. Pero se requiere un ejercicio conceptual que permita decir cuáles son las primordiales y cuáles las secundarias.

El actual movimiento ecologista no logra volverse político, por ahora se mueve en forma  dispersa y errante No posee claridad de horizontes. Cada paso es una improvisación. 

Producir una nueva ecología moral es urgente.

SOBRE LA UNIFICACIÓN CLIMÁTICA DEL PLANETA

Nature, julio 24 2019: Carta al editor, titulada No evidence for globally coherent warm and cold periods over the preindustrial Common Era, con los siguientes autores: Raphael Neukom, Nathan Steiger , Juan José Gómez-Navarro, Jianghao Wang & Johannes P. Werner

Usando registros de paleoclimatología y usando técnicas estadísticas, los autores estudian los 5 períodos de cambio climático identificados en los 2000 años precedentes. El actual calentamiento, la pequeña edad de hielo (1300-1850), la anomalía medieval (800-1200), la edad del hielo de la antiguedad tardía (400-800) y el período calentamiento romano (primeros siglos DC), son estudiados en su difusión global y la sincronicidad territorial de su ocurrencia.

Los hallazgos son muy sencillos: sólo el calentamiento actual se extiende sincrónicamente a todo el globo. Los períodos precedentes se mantiene situados en territorios, más o menos extensos, pero no globales. Un modelo global coherente se ajusta sólo a los datos del siglo XX y actual: “Este resultado aporta más evidencia a la naturaleza sin precedentes del calentamiento global antropogénico en los pasados 2000 años”

Para nosotros, pueblos del sur, estos datos nos hacen pensar más que en Antropoceno, en antropocenización. Un proceso importado, con líneas precisas y acciones determinadas.

Próximos a cumplir 500 años del cruce del estrecho, del primer secuestro y muerte de indios canoeros, de las primeras acciones de comercio globales, esta carta nos alienta a seguir pensando localmente y volvernos al planeta vindicación, a las sabidurías originarias.

en el vientre de la nube

En 1958 Italo Calvino, publicó un texto llamado La nube de smog.

6 años antes un episodio de dióxido de azufre en Londres había causado más de 4000 muertes, evento iniciado el viernes 5 de diciembre que duró hasta el martes 9.

Sin duda lo tenía a la vista al escribir. Y quizás también Donora 1948 con sus 20 muertes y valle del Meuse en 1930 con 64 decesos.

Pero lo que relata Calvino no es un momento agudo. Su historia es la cotidiana nube de una ciudad, que mancha todo. Allí están los productores de la nube y el personaje de Calvino muy próximo a ellos, con todas las ironías, secretos y absurdos que esa cercanía puede causar.

Durante este mes de junio, los habitantes de Ventanas, Quintero y Puchuncaví han vivido en la nube con registros horarios incluso sobre 1000 microgramos por metro cúbico de dióxido de azufre:

14 junio 580 microgramos/m3 Quintero Alerta

15 junio 480microgramos/m3 Quintero

16 junio 380 microgramos/m3 Quintero

17 junio 330 microgramos/m3 Quintero

22junio 680 microgramos/m3 Quintero Preemergencia

27 junio 1050 microgramos/m3 Quintero Emergencia

El resto de Chile nos hemos comportado como los personajes de la historia de Calvino.

Cuando se miran los registros oficiales se comprueba que las cifras de agosto septiembre 2018 en Quintero, fueran las más elevadas de todas las 44 estaciones que tienen cifras accesibles.

No consideramos el lamentable efecto de procesos de validación de datos, que tienen un evidente sesgo de censura sobre los datos elevados.

En los datos ya censurados, la mediana de concentraciones diarias de SO2 de Quintero, para esos dos meses es un outlier.

Las previsiones de Middleton y Mallete en 1956, en el informe previo a la instalación de la fundición de cobre, se han revelado falsas:

Low probability of damage to buildings or properties, as the few
 existing settlements are small and located away from the planned site
Although an inversion layer could exist over the area, the absence of enclosing hills would
allow a free  dispersion of pollutants, even under calm conditions
Pollution of waterways is irrelevant, as it is possible to make unlimited discharges to the
 ocean
Moderate and persistent West winds
Agriculture in the area is relatively poor and it is dedicated mainly to cattle raising 
in natural prairies and wheat
Temporary failure of pollution control equipment would have little to no effect on the 
economy
 and the population’s health
Middleton and Mallette 1956

Esta condición anómala del lugar justifica que los valores de corte y las medidas a tomar, sean de resorte local.

En el vientre de la la nube de smog sus habitantes buscan alternativas: andares y un susurro de cosas por hacer. En la novela de Calvino hay claves. Desentrañarlas también es un andar.

artefactos de técnica y zonas críticas: a día de hoy

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La circulación de capturas de pantalla de la red de monitoreo de ventanas de las gráficas en tiempo real de las concentraciones de dióxido de azufre entre los vecinos de Ventanas, tiene un propósito concreto: establecer cómo los mecanismos de validación de las concentraciones ambientales producen lo que llamamos en ciencias, un artefacto de técnica: la necesaria manipulación de los objetos de laboratorio ( sea cerrado o de campo) producen objetos inexistentes, resultados adulterados o a veces, mentiras científicas. Al eliminar elevadas concentraciones de este contaminante y desaparecerlas a la hora de calcular promedios diarios y publicar datos oficiales en regla, podemos decir que el cumplimiento de las normas ambientales en Ventanas es un artefacto de técnica, un objeto científico irreal, inexistente.

El contraste entre esta artefactualidad y la realidad tienen varios puntos.

Quizás el más sencillo sea éste. Los actores de una red semi espontánea semioficial con el simple ejercicio de capturar la pantalla y ponerla en circulación, demuestran una incoherencia, una anomalía que requiere una explicación. Lo que está aquí no está allí. El principio de Lavoisier también se aplica a las trazas científicas, a los móviles innmutables o referencias circulantes.

Pero hay más, también la justicia ha mostrado que hay una anomalía entre normas ambientales y salud de las personas ( se llama justicia ambiental, pero hasta ahora es sólo justicia entre humanos, no hay en el fallo de la Corte Suprema del 28 de mayo ninguna obligación acerca de ecosistemas, biodiversidad, extinciones) . Y que esa anomalía obliga a las instituciones públicas a dar cuenta de ella, a cerrar la brecha, a restaurar una continuidad entre una norma que debe proteger la salud humana y su real efecto o resultado. Pesada tarea, cuando se opone además un principio constitucional a una norma, la brecha se transforma en un asunto jerárquico y de orden. Y más que judicial, político.

Pero hay también un tercer efecto que me parece el más importante. La circulación de esas capturas de pantalla es ya el paso desde una zona de sacrificio a una zona crítica, de las víctimas sacrificiales de occidente a una crítica posoccidental de la situación en la zona, con herramientas técnico-científicas y colectivas, el esfuerzo constructivista de hacer lo común mediante formas de representación de datos, diseño, performance.

Los actores premunidos de sus teléfonos móviles producen una comunidad de saber, buscan establecer un aspecto de la realidad confuso o quizás oscurecido. Al hacerlo recomponen epistemología, política y realidad.

Ventanas está transformándose en una zona crítica. No es sólo un motivo de orgullo este despliegue de saber. También creo que es el camino correcto para salir de un dilema hasta ahora irresuelto: ser el apéndice victimario de una modernización occidental o recuperar la vida politica de un territorio biodiverso.

los 7 entenaos del cambio climático

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Siete son los hermanos pobres del cambio climático. Como buena familia no privilegiada es numerosa:

1. Biodiversidad

2. Pueblos originarios

3. Tóxicos

4. Guerra

5. Alimentación

6. Ideas modernas

7. Economía política

En una medición de revistas científicas y medios escritos de USA, Canadá e Inglaterra, entre 1991 y el 2016, comparando las investigaciones sobre cambio climático con las de biodiversidad, se pudo cuantificar que el año 2006 se produjo una separación de las publicaciones entre ambas líneas y también los fondos asignados, en que las primeras duplican a las segundas, Pero, en promedio en los medios, la cobertura es 3.3 veces mayor, aunque el 2016 fue más de 8 veces mayor (Legagneux et al., 2018)

Pero biodiversidad es incluso el hermano privilegiado en esta lista. Los tóxicos son quizás uno de los miembros más olvidados. No sólo los agrotóxicos, con los pesticidas como sus miembros más conocidos, sino la farmacología humana y animal, la industria petroquímica, la extractiva y la alimenticia. Productos letales, cancerígenos, disruptores, neurotóxicos, nefrotóxicos, irritantes pulmonares. Una larga lista de sustancias y efectos. Imposible de memorizar. Pero al menos de considerar.

El acorralamiento de los pueblos originarios también es un componente poco evaluado y analizado del cambio climático. Las tierras comunales en manos de estos pueblos poseen mayor biodiversidad y son una promesa de conservación de ecosistemas. Las prácticas originarias de alimentación y existencia, son un cúmulo de saberes ecosistémicos y conservacionistas.

El cuarto hermano es la guerra. La producción destada para la guerra y sus productos aniquiladores, pero también las prácticas jerárquicas y aterrorizadoras, el disciplinamiento forzado, las alambradas.

En quinto lugar la práctica moral y nutritivamente tóxica de comer carne, con sus efectos de gases invernaderos sobre el planeta y la biodiversidad (Willett et al., 2019). Un 30 % de las emisiones de CO2 provienen de este origen.

En sexto lugar, las ideas propaladas por occidente como monoteísmo, contrareligiones, dicotomías y oposiciones antagónicas, dualidades excluyentes, la desvalorización de los hechos, una epistemología descarnada y deslocalizada, representan una fuerza intelectual primordial en el cambio antropocénico que vivimos.

Finalmente, reconocemos en esa indisoluble unidad de política y economía, conformada en los siglos XVIII y XIX y de increíble vigencia hoy. No hay una economía desligada de las instancias de gobierno. Antropoceno es el efecto de una economía política para el antropoceno, crecimiento, recursos, mercados, indicadores económicos, articulados en una maquinaria de gobierno de resultados oscuros.  Una fuerza poco visible, pero relevante como agente del cambio climático.

Referencias

Legagneux, P., Nicolas Casajus and, Kevin Cazelles and, C. C., Chevrinais, M., Guéry, L., Jacquet, C., Jaffré, M., Naud, M., Noisette, F., Ropars, P., Vissault, S., Archambault, P., Bêty, J., Berteaux, D., and Gravel, D. (2018). Our House Is Burning: Discrepancy in Climate Change vs. Biodiversity Coverage in the Media as Compared to Scientific Literature. Front. Ecol. Evol., 5(1):1–6.

Willett, W., Johan Rockström, B. L., Springmann, M., Lang, T., Vermeulen, S., Garnett, T.,Tilman, D., DeClerck, F., Wood, A., Jonell, M., Clark, M., Gordon, L. J., Fanzo, J., Hawkes,C., Zurayk, R., Rivera, J. A., Vries, W. D., Sibanda, L. M., Afshin, A., Chaudhary, A., Herrero, M., Agustina, R., Branca, F., Lartey, A., Fan, S., Crona, B., Fox, E., Bignet, V., Troell,M., Lindahl, T., Singh, S., Cornell, S. E., Reddy, K. S., Narain, S., Nishtar, S., and Murray,C. J. L. (2019). Food in the anthropocene: the eat-Lancet commission on healthy diets from sustainable food systems. Lancet, 6736(18):31788.

Reglas para un parque industrial humano

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Este reciente 28 de mayo, la Corte Suprema acogió la apelación al recurso de protección en favor de sus habitantes, presentada mayoritariamente por ONGs, tras haber sido rechazado el 19 de febrero pasado por la Corte de Apelaciones el original presentado a la luz de la crisis de agosto del año pasado.

La sentencia de la Corte Suprema en 82 páginas – que todo ciudadano que usa electricidad y/o cobre y/o gas natural debería leer- reconoce “omisiones ilegales” e “inoperancia” de las instituciones públicas asociadas al problema, esto es Ministerio de Salud, Ministerio de Medio Ambiente y ONEMI. Luego de dar por acogido el recurso, determina 15 acciones que esas autoridades deben realizar y en el plazo de un año implementar medidas consecuentes :

a Estudios de elementos y fuentes contaminantes

b Acciones para identificar y medir lo anterior

c Medidas operando antes de un año (a partir de la sentencia)

d Identificar los agentes tóxicos

e Reducción emisiones

f Evaluar posibilidad incrementar niveles de exigencia

g Diagnóstico base en salud

h Plan de emergencia

i Evacuación en caso de crisis

i Plan traslado en casos de crisis

k Evaluar calificación de latencia y saturada en territorios de esas comunas

l Sitio web con información de los anteriores

m Ejercicio de las atribuciones de las autoridades

n Modificación plan regulador de Valparaíso

ñ Cualquier otra “para el acabado cumplimiento de lo ordenado en este fallo”

Se trata de una sentencia histórica, que señala el incumplimieno de obligaciones a las que esas instituciones están obligadas porque son exigencias de convenciones internacionales como las de Basilea (Residuos peligrosos), Montreal (protección capa Ozono) y Estocolmo (Productos Orgánicos Persistentes (POPs)), de las cuales Chile es parte.

En sus considerandos, se señala la necesidad de aplicar el principio precautorio y una estrategia de prevención, la necesidad de coordinación de los servicios públicos y la obligación de tomar decisiones basados en esos principios, en condiciones de incertidumbre. Esta reflexión y este uso de categorías del pensamiento ético contemporáneo, pone a nuestra corte como un colectivo peculiar de reflexión profundo y actual, sobresaliente entre las instituciones públicas.

Menciona el informe de INDH 2012, que demuestra que el episodio no era inédito y que existen fundados antecedentes de un problema mayor pero conocible en la zona.  No hay misterios de new age allí. Contaminantes archiconocidos, efectos suficentemente descritos. También la sentencia es categórica en señalar que hasta el momento no se ha identificado el episodio de agosto septiembre desde el punto de vista de sus agentes y de su mecanismo de génesis y efectos.

Los ancianos de la tribu –uno de los pocos espacios institucionales que existen en que cabezas canosas o calvas, trabajan en forma cotidiana por principios éticos como justicia, pero también precaución y con aproximaciones cautelosas como incertidumbre- han hablado son sensatez.

En medio de la frivolidad, un pensamiento. Notable, notabilísimo.  Pero vemos en su esfuerzo tres aspectos que habría que profundizar:

1. Las instituciones públicas tienen una debilidad tecno científica extrema. Todos buscamos que las instituciones funcionen, pero se requiere un fortalecimiento de las agencias. Hoy por hoy sólo se puede lograr si se generan espacios institucionales que vayan mas allá de los bordes de un aparato público reducido por décadas de miedo al estado. Para asumir las tareas sentenciadas por la corte de manera real y efectiva es imprescindible que se incorporen a las universidades públicas y a los núcleos ciudadanos de compromiso ambiental, como Colegios profesionales, sociedades científicas, ONGs, espacios editoriales  y por supuesto, a ciudadanos inquietos. Estas 15 medidas deben ser asumidas en un espacio deliberativo y reflexivo más amplio que el de las agencias estatales.

La situación de Ventanas no es sólo negligencia. La condición de investigador que también se requiere en las instituciones públicas (ej. Frances Kelsey, médico doctorada en QF, trabajando en la FDA, pudo evitar la tragedia talidomida en USA)  hoy está aplastada por la etiqueta de gestor, un saber indefinido a la moda.

La cifra de posgraduados es pequeña en las agencias, pero su acción no está en la producción de conocimiento local acerca de nuestros problemas ( “Pocas ciencias hai que para enseñarse de un modo conveniente no necesiten adaptarse a nosotros, a nuestra naturaleza física, a nuestras circunstancias sociales” Andrés Bello). El equipamiento de laboratorio y experticia en mediciones y análisis de esas mediciones es precario. El manejo estadístico limitado.

2. Pero además nuestra institucionalidad ambiental está hoy en el grado cero de precaución, prevención y coordinación. Las tres dimensiones son relevadas críticamente en la sentencia. Incumplimiento de normativa internacional, falla en los deberes administrativos, falta de diálogo y acuerdo entre instituciones.

La corte suprema con su fuerza legal tampoco puede ejecutar acciones precautorias, toda vez que este fallo ocurre 9 meses después de los efectos sobre la salud de las personas. Es urgente revisitar nuestra institucionalidad ambiental. No sólo desde el punto de vista formal y de procedimientos. Conceptualmente es urgente pensar si acaso es posible gestionar el ambiente. Porque ni los ecosistemas de los cuales somos partes (zonas críticas) ni el planeta como una dificultosa organización de ecosistemas son pasibles de una ingeniería o un “management gerencial”. Entre los considerandos para tal imposibilidad, están las dinámicas no lineales,  la simbiopoesis, el imperceptible umbral entre lo vivo y lo no vivo, y por supuesto,  el fin de la excepción humana.  Pero en el trasfondo, está la cuestión de que la noción misma de ambiente como algo externo o a nuestro alrededor es equivocada. Somos el ecosistema. No hay forma de separar  la toxicidad de allá de la toxicidad aquí.

Desde el punto de vista político, resulta increíble, paradójico, dramático, que debamos apelar a los principios de una constitución originada en condiciones no democráticas, para salvar una crisis provocada por instituciones generadas en democracia. Un revés de nuestra historia institucional. El pronunciamiento de minoría del juez Carlos Aránguiz debe ser destacado como una orientación esencialmente precautoria.

Los jueces sin esbozar una línea sobre ecología, toxicodinámica ni muchos menos sobre antropoceno, han fallado de manera justa. ¿Significa esto que el derecho prevalece como un saber supradisciplinar, epistemológicamente privilegiado? Creo que no. El derecho sigue siendo localizado, perspectivista y parcial. Enhorabuena. Creo que en este fallo más que una técnica jurídica extraordinaria ha prevalecido una justicia sensata. Un común denominador que nos denomina.

3. Finalmente, la sensatez prevalece. Es lo que esta sentencia expresa. Pero una verdadera sensatez no puede producirse 9 meses después de que 1329 personas son atendidas en pocos días, por una intoxicación aguda y tras casi 60 años en que las industrias transforman a los humanos y a los ecosistemas en su medio ambiente. Necesitamos sensatez y también celeridad.

Sloterdijk habla sobre las reglas para un parque humano. De cómo domesticar a los humanos, una vez que  cultura y educación han perdido su capacidad de producir vínculos.

Frente al dilema de aceptar la domesticación para vivir en un parque diseñado para las industrias o inventar una forma de vivir, de hacer polis y urbe y campo, hinterland y costa, de otro modo, intentando ser nosotros mismos de otro modo, esta sentencia de la corte produce un ligero desplazamiento en tal sentido. al vez, cuando hayamos caminados un centenar de kilómetros, agradeceremos a los ancianos que corrigiendo tan levemente un rumbo, pudieron ayudarnos a salir del camino equivocado.

el 11 de mayo de 1830

IMG_0205Fitz-Roy secuestra a un yagán en caleta wullaia.  Lo suma a tres onas que ya había capturado y emprende regreso hacia Inglaterra en el Beagle. En su estadía en Montevideo son vacunados. Repetida la operación inmunológica en Inglaterra,  produce la muerte de uno de los onas, al que llamaban Boat Memory.

La operación civilizatoria tuvo inconvenientes y el almirantazgo acepta financiar un nuevo viaje exploratorio, que circunnavegará durante 5 años y además permitirá a Fitz-Roy devolver a los tres sobrevivientes, en un plan evangelizador que fracasará.

Ese 11 de mayo es como un torbellino que aglutina y condensa nuestra indianeidad y sus pesares, sus colonialismos y nuestras subordinaciones.

Habría que levantarla un poco más alto en la memoria.

 

 

2 de mayo, un siglo después

IMG_0312El cura firmó el texto con su nombre y cargo: Jefe de Sección. Contaba allí a su jefe, Aureliano Oyarzún, Director del Museo de Etnología y Antropología, el resultado de la misión que le encargara. Según él, era una misión que le llegó sin sospecharlo:

La comisión con la cual tuvo a bien honrarme, señor director, no pudo menos de ser una sorpresa agradable para mí

Pero él bien sabía que era un destino fijado desde su juventud

poder pisar luego la tierra, que vislumbrara ya en los espejismos de los ensueños de mi juventud y cuya realización fuera uno de mis ardientes anhelos allá en mi lejana patria.

Gusinde salió el 9 de diciembre a Punta Arenas, desde Valparaíso. Arribó el 20 y la huelga de esos días en Punta Arenas lo concentró en el Museo Salesiano. Una colisión local y profunda entre la cuestión social y la cuestión originaria.  El 5 de enero salió a Dawson y tras buscar restos óseos para antropometría en restos Kawashkar de reciente entierro, regresa el 13. El 18 de enero cruza a Tierra del Fuego, en buscar de los Selknam.

Sus palabras al regresa:

En los momentos de partir llenóse mi alma  de sentimientos compasivos, al pensar en el pasado de esta raza y en la suerte que les depara un porvenir más o menos próximo, es decir, su desaparición. dentro de pocos decenios, desaparición que será completa y para siempre. Me separé con pena de aquella gente tan desconocida y tan cruelmente ultrajada; plugiera a Dios pueda volver a verla, cuanto antes, para penetrar más en su alma y en lo más íntimo de sus pensamientos, ideas y sentimientos.

Como un Jorge Manrique de la Patagonia, coplando a la muerte de los indios, el cura se pregunta por la suerte de estos queridos salvajes:

¿En dónde están los hombres fuertes, las mujeres de presencia gallarda y hermosa,la alegre juventud? …¿Dónde las mozas que buscaban mariscos en la playa, y los jóvenes que se adiestraban en el manejo del arco?…¿Dónde los cazadores y sus familias?…¡Perecieron…¡Están anonadados!…pero esta obra de la desolación no la consumó ni la peste ni la guerra, sino el roce con los blancos y la codicia de los civilizados.

Gusinde apela a la proximidad de los 400 años del cruce del estrecho para terminar pidiendo el financiamiento de una expedición científica.

En esta noche de 2 de mayo del 2019 nos reencontramos en medio de sus palabras.

 

 

El alma de Luis Oyarzún para COP25

IMG_9014El patrón local de este COP25 debería ser Luis Oyarzún. Una figura caminante y serena, de palabras hechas como de tierra y flor. Un defensor de la tierra en el sentido espiritual que él mismo asentara en dos cuestiones: la capacidad de contemplación y la identificación estética.
Oyarzún camina Chile, desde Llanquihue hasta Caleu, la cordillera Pelada y al Parque Forestal, Coyhaique y Zapallar, Icalma y Navidad, Juan Fernández y Trapiche. Lo camina con Humboldt y su Cosmos, con la Gabriela y Molina, con Mac Clure y Phillipi, con Rousseau y la Carlson, con Carlos Muñoz y Mario Toral. Lo camina como rastreando con sus dedos sobre el rostro de la Violeta los lugares marcados de la exiliada del sur.
Oyarzún como lo hacen hoy los teóricos del sistema tierra \citep{Lent16}, considera la tierra como delgada piel del planeta:

… la tierra que amamos, esta capa sensible de minerales y bacterias, hecha con el sudor humano y con hojas milenarias; este migajón germinativo donde crecen la hierba y los árboles con sus ramas, sus flores y sus frutos, este manto delgado que nutrió a nuestros abuelos, a sus crías y rebaños. Esta piel del planeta, que nos fue dada para administrarla con amor, está esterilizándose. La avidez, la ignorancia , la incuria, todos los males del alma empobrecen la tierra y la destruyen. La tierra está enferma de nuestros males.

En esta cita está un cristianismo franciscano y terrestre para amar la tierra como a nosotros mismos, su acercamiento científico, su pasión de ver, su mistraliana pasión poética y su inclinación vegetal.
Qué más local para dar a este COP25 que estas 5 dimensiones. Ellas se encuentran y amalgaman en su pequeño libro, que lo transforma a él en una especie de Kirk Douglas de los 60:

¿No tendrán también las plantas un Espartaco que luche por sus derechos?

Oyarzún desgrana las perturbaciones que estan en la química de los pesticidas, los incendios, la sequía (hoy megasequía), la proliferación de residuos, el crecimiento económico en ambos lados de ese mundo bipolar desde el que escribe. Pero por sobre todo, por el deterioro del espíritu, de la capacidad de ver, de palpar.
Si algo debiera dejar COP25 en esta tierra, sería una reanimación de nuestra alma, de nuestro

 

humus engendrador de sueños

Pero sobre todo, los pasos del caminante Oyarzún desperdigados entre los árboles amados y la geografía de sus palabras.

Leer revue Ballast

IMG_9986Tenemos en nuestro banner la revista Ballast. Pero no sabemos si hay ánimo de leer. Por ahora quiero sugerir tres lecturas:

1 El vocabulario de Elisée Reclus (L’abécédaire d’Élisée Reclus)  donde sorprende con su pensamiento feminista, ecologista y animalista en pleno siglo XIX. Escribe contra las hachas y siente las quejas de los árboles “Le tronc gémit sous la morsure du fer, et sa plainte est répétée de proche en proche par tous les arbres de la forêt comme s’ils compatissaient à la douleur et comprenaient que la hache se retournera contre eux”; manifiesta su solidariudad socialista con los animales “Pour ma part, j’embrasse aussi les animaux dans mon affection de solidarité socialiste” y combate la pesadilla frenética y destructiva de los ingenieros: ” Au reste, n’est-ce pas ainsi que nous agissons envers la nature entière ? Lâchez une meute d’ingénieurs dans une vallée charmante, au milieu des prairies et des arbres, sur les rives de quelque beau fleuve, et vous verrez bientôt ce qu’ils en auront fait ! Ils auront mis tout leur soin à rendre leur œuvre personnelle aussi évidente que possible et à masquer la nature sous leurs amas, de pierrailles et de charbon ; de même ils seront tout fiers de voir la fumée de leurs locomotives s’entrecroiser dans le ciel en un réseau malpropre de bandes jaunâtres ou noires”. Un mensaje del presente: ” Là où le sol s’est enlaidi, là où toute poésie a disparu du paysage, les imaginations s’éteignent, les esprits s’appauvrissent, la routine et la servilité s’emparent des âmes et les disposent à la torpeur et à la mort. Parmi les causes qui dans l’histoire de l’humanité ont déjà fait disparaître tant de civilisations successives, il faudrait compter en première ligne la brutale violence avec laquelle la plupart des nations traitaient la terre nourricière. Ils abattaient les forêts, laissaient tarir les sources et déborder les fleuves, détérioraient les climats, entouraient les cités de zones marécageuses et pestilentielles ; puis, quand la nature, profanée par eux, leur était devenue hostile, ils la prenaient en haine, et, ne pouvant se retremper comme le sauvage dans la vie des forêts, ils se laissaient de plus en plus abrutir par le despotisme des prêtres et des rois.”

2 La vida de León Werth, ese casi desconocido amigo de Exupéry, a quien está dedicado el principito, perdón, dedicado a él cuando era niño. Amigo de Víctor Serge, escritor comprometido, León Werth es un símbolo de la francia intelectual y militante.

3 Entrevista a Pierre Charbonnier : « L’écologie, c’est réinventer l’idée de progrès social » Una larga conversación con un pensador de las cuestiones mas difíciles: aquellas que buscan conciliar los valores de la solidaridad y la acción colectiva, con la defensa de la tierra y la vida. Un texto para respirar al borde de las tensiones de nuestro presente, pero también para soprenderse de la capacidad de pensar y abordar serena y profundamente,  la actualidad, para cambiarla.